El objetivo es fomentar vías de cooperación en ámbitos comunes a todas ellas, como los transportes, la innovación, la cultura, el turismo o la pesca, entre otros, así como para la defensa de sus intereses ante la Unión Europea y sus estados miembros. El texto destaca que la cuenca marítima del Atlántico representa un fuerte activo que apoya la prosperidad de Europa y es clave para liberar el potencial de una economía azul sostenible para mitigar el cambio climático.